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lunes, 1 de mayo de 2023

PRESENTACIÓN LIBRO: ECONOMÍA DE LA VIDA

Muy bonita presentación del libro Economía de la vida en Córdoba, de Francisco Almansa.

¡Muchas gracias a la editorial Utopía por apoyar y creer en este proyecto y a nuestro amigo Paco Acosta, profesor de Historia contemporánea de la Universidad de Córdoba!


 





jueves, 13 de junio de 2013

PAULO FREIRE: LA NATURALEZA POLÍTICA DE LA EDUCACIÓN





Nuestra pedagogía no puede prescindir de una concepción del hombre y del mundo (…). Cuando la educación ya no es utópica, es decir, cuando ya no encarna la unidad dramática de la denuncia y la anunciación, o bien el futuro ya no significa nada para los hombres, o éstos tienen miedo de arriesgarse a vivir el futuro como superación creativa del presente, que ya ha envejecido. (…)
Cuando defendemos esta concepción de la educación -realista en la medida en que es utópica, es decir, en la medida en que denuncia lo que de hecho es, descubriendo por lo tanto, entre la denuncia y su realización, el tiempo de su praxis- estamos tratando de formular un tipo de educación que corresponda al modo de ser específicamente humano, que es histórico. (págs. 77-8)


Otra dimensión de la mistificación en torno a la concienciación -ya sea por parte de los astutos o de los ingenuos- es el intento por convertir la bien conocida educación para la liberación en un problema puramente metodológico, considerando los métodos como algo absolutamente neutral. Esto elimina -o pretende eliminar- todo el contenido político de la educación, para que la expresión educación para la liberación ya no signifique nada.

En la actualidad, en la medida en que este tipo de educación se reduce a métodos o técnicas por medio de los cuales estudiantes y educadores consideran la realidad social -cuando lo hacen- sólo para describirla, esta educación resulta tan domesticadora como cualquier otra. (…) Por el contrario, al igual que la praxis social, se ocupa  de ayudar a liberar a los seres humanos de la opresión que  los estrangula en su realidad objetiva. Es, por lo tanto, una educación política, tanto como la educación que pretende ser neutral aunque esté concretamente al servicio de la élite de poder. Es, por tanto, una educación que sólo puede ponerse en práctica de manera sistemática, cuando la realidad se transforma radicalmente. Sólo los “inocentes” podrían pensar que la élite en el poder vaya a favorecer un tipo de educación que la toma como objeto de denuncia aún con mayor claridad que todas las contradicciones de sus estructuras de poder. Una ingenuidad de este tipo también revela una peligrosa subestimación de la capacidad y la audacia de la élite. (pág. 132).


Toda transformación radical y profunda de un sistema educativo sólo puede producirse (e incluso entonces, no automática ni mecánicamente) cuando la sociedad misma se encuentra también radicalmente transformada.
Este resulta un momento existencial difícil. A menudo, precisamente cuando alcanzan este punto, los educadores oyen hablar de concienciación. Por varias razones (por ejemplo, porque no comprenden sus objetivos) abordan la concienciación como personas que siguen escuchando pasivamente, no como personas que se apropian de su verdadero significado. De esta forma mistifican el proceso de concienciación, otorgándole poderes que en realidad no posee. (…)
De ahí que yo destaque (a menudo frustrando a mis auditorios) no tanto el análisis de métodos y técnicas en sí mismos, como el carácter político de la educación, que jamás puede ser neutral. (págs. 168-169) 


PAULO FREIRE, La naturaleza política de la educación, Planeta- Agostini, Barcelona, 1994.

miércoles, 24 de abril de 2013

FICHTE: UNA REFLEXIÓN SOBRE LA EDUCACIÓN

Antonio María Esquivel, Autorretrato con sus hijos (1843).

    «El hombre solo puede apetecer aquello que ama; el amor es el impulso único y al mismo tiempo infalible de su querer y de todas sus emociones e impulsos vitales. La política, hasta ahora en vigor, como autoeducación del hombre social, presuponía como regla segura y válida en todo momento el hecho de que todo el mundo ama y desea su propio bienestar material, y sirviéndose del temor y la esperanza unía artificialmente a este amor natural aquella buena predisposición que ella deseaba, a saber, el interés por la comunidad. Prescindiendo de que con este tipo de educación el individuo aparentemente se ha convertido ya en ciudadano inofensivo e idóneo, si bien de hecho sigue siendo en su intimidad una persona perversa -pues precisamente su maldad consiste en que solo ama el bienestar material y en que solo el temor a perderlo o la esperanza por conseguirlo pueden estimularle, sea en la vida presente o en la futura-, prescindiendo de esto, ya antes hemos observado que la medida no es aplicable a nuestro caso concreto, dado que el temor y la esperanza en nada nos favorecen, sino que, por el contrario, nos perjudican, y que el egoísmo de ninguna manera puede ser tenido en cuenta para beneficio nuestro. Por esta razón nos vemos necesariamente obligados a formar hombres en su interior y desde la base. (....) En consecuencia, tenemos que fijar en el ánimo de todos aquellos con quienes queramos contar dentro de nuestra nación un tipo de amor que nos lleve directamente y sin más al bien como tal y por sí mismo en lugar de ese egoísmo al que nada bueno puede unirnos por más tiempo.

   Amar lo bueno, en cuanto tal y no por la utilidad que nos pueda reportar, se manifiesta, ya lo hemos visto, como complacencia; una complacencia tan íntima que impulsa a uno a manifestarla en la propia vida. En consecuencia, lo que la nueva educación tendría que proporcionar sería esta íntima complacencia como forma de ser firme e inmutable del educando; con ello establecería en él por sí misma las bases de una voluntad inquebrantable y buena».

J.G. FICHTE, Discursos a la nación alemana, Orbis, 1984, pp. 67-68.

lunes, 18 de marzo de 2013

Entrevista a Rosa Almansa y próximo encuentro abierto para un nuevo modelo educativo

Compartimos con vosotros esta entrevista a nuestra compañera Rosa Almansa acerca del proyecto de bases para un nuevo modelo educativo. Dicha entrevista se realizó el pasado día 1 de marzo en Procono y describe las líneas fundamentales de dicho proyecto, que tendrá su segundo encuentro abierto en Córdoba el próximo sábado día 23 de este mes a las 11 en La Tejedora.

¡Os esperamos!



lunes, 11 de febrero de 2013

BASES PARA UN NUEVO MODELO EDUCATIVO

Tenemos disponible un audio del encuentro que podemos hacerte llegar si nos lo solicitas por correo electrónico a aletheia@asociacionaletheia.eu.

 
Puedes también consultar el vídeo Diez puntos fundamentales de educación como una propuesta en este sentido:
http://www.youtube.com/watch?v=ux3C7U5q2MU

domingo, 18 de marzo de 2012

REFLEXIONES DE UN EDUCADOR


Recomendamos esta breve entrevista a Miguel Ángel Santos Guerra, catedrático de Didáctica de la Universidad de Málaga, por sus enriquecedoras ideas en lo que se refiere a lo que debe ser la concepción y la vivencia educativa. Breve pero ilustrativa.

He aquí el enlace: http://www.youtube.com/watch?v=GqFnX1c86ps




jueves, 15 de diciembre de 2011

DIEZ PUNTOS FUNDAMENTALES DE EDUCACIÓN (VÍDEO)

Os proponemos la visualización de este sugerente vídeo que propone una serie de principios generales que aspiran a recoger aspectos esenciales de un deber-ser del proceso educativo. Con música de Schubert (Ave María). Os lo recomendamos por su belleza.



Autoría del montaje: Encarnación Almansa Pérez y Álvaro Arrans Almansa.

jueves, 10 de marzo de 2011

LOS REFERENTES DE LA EDUCACIÓN


Fotograma de la película de Francois Truffaut Los 400 golpes (1959)

¿Se puede educar, o sea, transmitir los códigos básicos que hacen a un individuo apto para convertirse en un sujeto consciente de la doble responsabilidad de la autoeducación –o compromiso consigo mismo- y de la participación activa en aras del perfeccionamiento de la vida social –o compromiso con el Nosotros más universal- en una realidad social en la que los valores compartidos están en gran medida despojados de contenido? Pues resulta que el supuesto de un destino común –sea éste religioso, nacional, de clase, de etnia, etc.- y por tanto de una meta a alcanzar, ha sido abandonado en nuestro mundo postmoderno por lo que se ha dado en llamar un “futuro abierto”, que no es otra cosa, según algunos, que la incertidumbre inherente a unas sociedades cuya alta complejidad no permite sino atender a las disfunciones de las partes, pero nunca orientar la marcha del todo social. Los totalitarismos serían intentos fallidos de conseguir tal objetivo, por cuanto tratan de imponer como universal lo que no es sino una diferencia de un determinado grupo humano, que como diferencia no puede sino ser relativa y, en tanto que tal, impotente para constituirse en la identidad capaz de articular la unidad del Todo.

Quizás los totalitarismos se encuentran más extendidos de lo que creemos, pues, como se desprende de lo anterior, sólo la parte puede ser “totalitaria”, pero no así el Todo, que en el supuesto totalitario de la parte sólo se podría decir de él que es “partidista”, puesto que constituiría un “todo relativo”. El que un grupo humano imponga como universales unos intereses cuya presencia o ausencia nada tengan que ver con lo que entendemos como plenitud humana implica que ésta está siendo limitada de alguna manera y, por lo tanto, estamos frente a unos intereses totalitarios. No importa, pues, la multiplicidad de credos religiosos, partidos, etcétera, que estén presentes en una realidad social, si al fin y al cabo lo realidad que rige el devenir social es ajena y hasta antagónica a lo que a nuestro entender constituye la plenitud de la identidad humana: el de ser una singularidad solidaria

Y la clave de tan paradójica síntesis es la estructura de su ser consciente, por cuanto se revela como el doble poder de reconocer nuestra diferencia tanto personal como en relación a los otros seres, como asimismo el poder de trascenderla reconociéndonos en una unidad indisoluble justo con aquellos seres con los que nos podemos diferenciar. Dicho en otras palabras: la auténtica solidaridad –que nosotros denominamos ontológica- potencia en el individuo la diferencia que lo distingue (en el doble sentido de diferenciar y de poseer distinción), y por la cual se reconoce como único, siendo además ésta la garantía por la que la persona adquiera la plena conciencia de su pertenencia a la esencia solidaria del ser.

El individualismo hoy imperante no es sino una ideología que al negar la dimensión solidaria como constitutiva del ser en una supuesta defensa de la irreductible individualidad del ente, en cualquiera de sus modos, lo que en realidad ha conseguido es uno de los ejemplos más acabados del hombre-masa. Éste, a la vez que exhibe un profundo extrañamiento hacia el “otro” se acaba moviendo, sin embargo, bajo el imperio de los mismos estímulos. Asimismo, los totalitarismos “clásicos”, acentuando una forma unidimensional de la solidaridad como es la raza o la clase, llevan igualmente al mismo callejón sin salida del hombre-masa, en el que la solidaridad original queda reducida a una feroz competencia en relación a las ventajas que de la “fidelidad” al grupo puedan obtenerse.

Fue el primero de su clase...
 El proceso educativo, pues, habría de construirse sobre la dialéctica de la relación unitaria entre la afirmación de la singularidad inherente a la diferencia humana del Ser, y la afirmación de la singularidad de cada uno de sus miembros. Sólo de esta manera en la que la relación entre sujetos supera el extrañamiento de la competencia por “lo mismo”, propia de lo que no ha llegado a la plenitud de la diferencia que lo singulariza como uno mismo, se pone de manifiesto a su vez la exigencia del respeto por nuestro Ser Natural. Éste no es ni un simple medio para nuestros intereses egoístas ni tampoco una ley absoluta a la cual nos debemos humillar y, por lo tanto, abdicar en relación a nuestra esencia consciente que, en cuanto a tal, es a su vez esencialmente creadora. Se trata en este caso de una relación de recreación amorosa, por la que cuidamos/diversificando y obedecemos/reconociéndonos como los seres por los que el Ser Natural inconsciente tiene sentido. Vemos, por lo tanto, que el proceso educativo implica una relación que busca que, en la medida que el educando se encuentre a sí mismo, se reconozca como uno con todas las diferencias del Ser.

En base a lo anteriormente expuesto, las objeciones que al actual paradigma educativo se pueden hacer son numerosas, pero vamos a destacar sólo una en este caso. No porque creamos que es relativa a su defecto más importante –pues a nuestro entender posee otros mucho mayores-, sino porque se trata de un caso claro por el que el educando se ve obligado a compararse con los “otros” para valorarse a sí mismo. Lo cual implica que el fracaso o el éxito lo hace depender más de la posición relativa que posee en relación a un proceso determinado de aprendizaje, y por el cual se percibe como más o menos que otros, que de la percepción de lo que es el verdadero éxito: el del poder de diferenciarnos como únicos. Ni más ni menos.

Lo que hace por tanto el actual sistema de evaluación es perjudicar tanto al que va “mejor” como al contrario. El primero puede pensar que es único simplemente porque obtiene más en algo, pero por el más nunca se llega a lo único, sino todo lo contrario, mientras que el segundo puede perder su autoestima por no ser como el “otro”, que es justo aquello por lo que se justifica la autoestima. Los “primeros”, pues, corren el riesgo de percibir débilmente la solidaridad del ser por la que son lo que son, y con ello no sentirse tributarios sino de sí mismos, en tanto que los segundos optarán, en la mayoría de los casos, por el conformismo de lo inevitable. 
Nunca fue bien en la escuela...
          Conforme a lo anterior, pensamos que el educando debe recibir una evaluación personalizada y, por lo tanto, relativa a su relativa evolución –o involución- respecto a los aprendizajes que necesariamente constituyen el núcleo que posteriormente permite acceder a los saberes de mayor nivel, y en relación a los cuales él sea el protagonista esencial de su evaluación. Sólo el que sabe autorreferenciarse adecuadamente puede dar lo mejor de sí a los demás, como asimismo sabrá tomar lo mejor de los otros con la gratitud del que recibe un fruto que admira y ama, pero que no desea, puesto que el otro no es su competidor. Cada uno da sus frutos, y la alegría de vivir consiste en compartirlos.
        En cuanto a la medida “objetiva” de sus conocimientos, que es lo que el método clásico de las notas pretende reflejar, pensamos que en tanto que las diferencias entre unos educandos y otros suponen una determinada ratio –establecida en base a unas desviaciones mínimas, siempre dependientes de factores aleatorios y por lo mismo siempre imponderables-, el fracaso de aquellos que no han superado el nivel de destreza suficiente para acceder a los saberes superiores ha de ser atribuido exclusivamente al Sistema Educativo. Y entendemos por Sistema Educativo no solamente al centro escolar, sino al sistema de relaciones que vincula al conjunto de los educadores, tanto directos o esenciales –padres y profesores- como asimismo indirectos – medios de comunicación, entorno social, Iglesias, profesionales de la psicología, políticos, etc. O sea, todos aquellos que, tanto por su papel social como por constituir un entorno humano de fuerte presencia orientadora en la vida de los niños, han de asumir una responsabilidad frente a los mismos. Por todo ello, pensamos que un axioma que todo educador no debería olvidar nunca en relación al proceso educativo es que Un niño nunca fracasa. Los que fracasan son los adultos.
Francisco Almansa González, filósofo.
Publicado en la revista Athanor, nº 77, septiembre-octubre de 2009.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

10 PUNTOS FUNDAMENTALES SOBRE LA EDUCACIÓN

Elisabethe-Louise Vigée-Le Brun: Madame Vigée-Le Brun y su hija.
El problema educativo se plantea como un enorme reto en nuestros días. Para el educador y, más en concreto para los padres, cada niño debe ser una oportunidad para transmitirle la alegría y la grandeza de ser humanos, como asimismo de darle su reconocimiento por ser un presente entre nosotros. Solo así el educando se reconocerá en el espejo de los valores humanos y mostrará, a su vez, su reconocimiento hacia aquéllos que se esfuerzan por facilitarle el camino para que conquiste su humanidad.

Exponemos en 10 puntos lo que pretende ser una propuesta de planteamiento educativo general; una invitación a una reflexión a fondo de nuestras propias bases educativas:

1. El educador nunca puede olvidar que todo educando sin excepción debe alcanzar la plenitud de su singularidad.

2. El educador debe actuar motivando, y no imponiendo, para que el individuo encuentre su singularidad por sí mismo.

3. La educación debe dirigirse a todas las dimensiones esenciales del ser humano: pensamiento, voluntad y amor. Las tres se coimplican, no puede ser una sin las otras, de tal manera que ninguna puede educarse completamente por separado.

4. El educador ha de implicarse integralmente en el proceso educativo, de tal manera que el mismo sea el fruto de una auténtica vocación.

5. El educando debe ser conforme a un nosotros para, más tarde, ser él mismo.

Jean-Siméon Chardin, La joven maestra (1735-36)

6. El educando tiene que percibir que su educación es fundamental para su grupo social de referencia.

7. El educando tiene que sentirse necesario para poder evolucionar. Es precisamente de esta manera como evoluciona su colectivo.

8. En todo conocimiento va implícita una imagen de cómo nos identificamos nosotros mismos como seres humanos. Si tomamos al hombre como un ser totalmente contingente, la educación es imposible y queda en manos del nihilismo.

9. El educando no debe identificarse con trascendentes que creen extrañamiento, sino con aquéllos que lo interiorizan espiritualmente afirmando su libertad (la cultura, el ser humano o Dios en el caso de los creyentes).

10. Educar es educarse, negarse relativamente para afirmarse con mayor plenitud, llegando de esta manera a ser el que realmente se es.

Podéis visualizar un vídeo en los que se enuncian los mismos puntos, en el contexto de una hermosa música y sugerentes imágenes, en  http://www.youtube.com/watch?v=ux3C7U5q2MU.
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