viernes, 1 de marzo de 2013

ORTEGA: LA INCULTURA ESPECIFICA DE NUESTRO TIEMPO


«Desde el siglo X no ha habido etapa histórica en que Europa poseyese menos sensibilidad y saber filosófico que en los cincuenta últimos años del siglo XIX. Esto ha producido el caos mental que ahora, con sorpresa, encuentra el europeo dentro de sí. Y es que la cultura de los especialistas crea una forma específica de incultura más grande que otra alguna.

Nadie entienda que yo ataco al especialismo en lo que tiene de tal; indudablemente, uno de los imperativos de la ciencia es la progresiva especialización de su cultivo. Pero obedecer este solo imperativo es acarrear a la postre el estancamiento de la ciencia, y por un rodeo inesperado implantar una forma de barbarie. La ignorancia del que es por completo ignorante toma un cariz pasivo e inocuo. Pero el que es un buen ingeniero o un buen médico y sabe mucho de una cosa no se determinará a confesar su perfecto desconocimiento de las demás. Transportará el sentimiento dominador que, al andar por su especialidad, experimenta a los temas que ignore. Mas como los ignora, su soberbia -más gremial que individual- no le consiente otra actitud que la imperial negación de esos otros temas y esas otras ciencias. El buen ingeniero y el buen médico suelen ser en todo lo que no es ingeniería o medicina de una ignorancia agresiva o de una torpeza mental que causa pavor. Son representantes de la atroz incultura específica que ha engendrado la cultura demasiado especializada.

Hacia 1850 se perdió en Europa toda noción medianamente clara de filosofía. Uno de los partos de tal insciencia colectiva fue la afirmación completamente caprichosa de que en disciplina alguna habían discrepado tanto las opiniones como en la filosofía.

Hallar en el hecho de la discrepancia doctrinal una razón para el escepticismo es indiferencia tan vieja como plebeya y poco meditada. (.....). Se pretende, por lo visto, elevar a síntoma de la verdad la coincidencia entre los hombres, como si esta coincidencia no pudiese igualmente producirse en torno al error. Espumando la experiencia que la vida deposita en nosotros, más probable hallaremos que los hombres se pongan de acuerdo en un error que en una verdad. No faltan sospechas para creer que la verdad será siempre conquista dolorosa de unas cuantas almas solitarias y a menudo perseguidas. De todas suertes, el sufragio universal no decide de la verdad y es indiferente para la certidumbre del conocimiento toda estadística de coincidencias. (....)

Por lo tanto, el fenómeno social más extenso con que aún será preciso contar durante algún tiempo es el escepticismo innato con que el europeo actual se acerca a la filosofía.

En mi servicio universitario he observado con reiterada sorpresa que los principiantes son a nativitate escépticos. Recuerdo que Herbart decía sutilmente: "Todo buen principiante es un escéptico; pero todo escéptico no es sino un principiante". Pero en España y ahora no sólo son escépticos los buenos principiantes, sino también, y muy especialmente, los malos.»

ORTEGA Y GASSET, J., Historia como sistema, Sarpe, 1984, pp. 184-6, 189, 190.

viernes, 22 de febrero de 2013

ÉTICA Y POLÍTICA

Es el que sigue un trabajo de conceptualización que estamos desarrollando en nuestra labor de colaboración con el Foro de Ética y Política que ha iniciado la asociación Iniciativa Cambio Personal-Justicia Global de Sevilla:

Ética:

Es la Teoría –como forma objetivada de la conciencia- del Deber Ser del Amor, que tiene como fin la búsqueda y afirmación de la Inocencia, conforme al cumplimiento del Imperativo Categórico del ser solidario y libre. Con su doble exigencia hacia uno mismo y hacia los demás. Y cuya formulación es: “Que se ha de afirmar la propia singularidad, y que tal afirmación implique directa o indirectamente la afirmación de la singularidad de los demás”.

Las prohibiciones inmediatas que de tal imperativo categórico se desprenden son dos:
a)    Nunca compitas con los demás.
b)    Nunca los utilices, ni te utilices como un medio.

Política:

Es toda forma de «actividad social», que tiene como fin inmediato vivir en «libertad» como «singularidades solidarias», conforme a la «Justicia del Ser».

La Justicia del Ser: Es una relación incondicional entre las formas relativas del mismo (que son aquéllas que por ellas mismas no pueden diferenciarse de la nada, y que, como tales, no tienen sentido por sí mismas), y aquéllas que tienen sentido por sí mismas, tal que, la afirmación de las primeras sólo sea relativa a la afirmación de las segundas.

Francisco Almansa

Matisse, Juego de bolos, 1908.

lunes, 11 de febrero de 2013

BASES PARA UN NUEVO MODELO EDUCATIVO

Tenemos disponible un audio del encuentro que podemos hacerte llegar si nos lo solicitas por correo electrónico a aletheia@asociacionaletheia.eu.

 
Puedes también consultar el vídeo Diez puntos fundamentales de educación como una propuesta en este sentido:
http://www.youtube.com/watch?v=ux3C7U5q2MU

domingo, 27 de enero de 2013

DE LOS MIL FINES Y UN FIN

Stanley Kubrick. Fotograma de Odisea 2001 en el espacio (1968).

«Hasta ahora ha habido mil fines, porque ha habido mil pueblos. Sólo falta el yugo para las mil cervices; sólo falta un fin. La humanidad no tiene aún un fin.

Pero, decidme, hermanos, si a la humanidad le falta un fin, ¿no falta todavía ella misma?»

Friedich NIETZSCHE, Así hablaba Zaratustra, Buenos Aires, Marymar, 1975, p. 53.

viernes, 18 de enero de 2013

Introducción al primer debate del Ciclo: Análisis del capitalismo: construyendo alternativas (Córdoba, La Tejedora, 12 de enero de 2013).



Rosa Mª Almansa Pérez. Profesora Universitaria de Historia Contemporánea.

Organiza: Asamblea 15 de Mayo Bulevar Córdoba.

En primer lugar, cabe decir que en el capitalismo la fuerza de trabajo es una mercancía que se compra y vende libremente. Mientras que en el esclavismo o el feudalismo la fuerza de trabajo como mercancía estaba sujeta a más trabas, en el capitalismo se precisa como nunca de la igualdad y la libertad formales para lograr la libre concurrencia en el mercado.

Se define, además, por la lógica de la reproducción ampliada del beneficio. Es decir, el empresario o capitalista pretende siempre obtener más de lo que pone. Por lo tanto, resulta un sistema incompatible por definición con los sistemas de reproducción simple (en los que se obtiene un producto equivalente al capital invertido, aunque ello no excluye mejoras en la productividad, por ejemplo para cubrir los aumentos de población o mejorar las condiciones de trabajo). En consecuencia, puede afirmarse que su esencia misma es la especulación: no se produce fundamentalmente para que los bienes sirvan para lo que están principalmente ideados, para que cumplan principalmente su función, sino para obtener siempre más de lo que se ha puesto (es la lógica de “dar” para, fundamentalmente, poder “tomar”). Pero que, puesto que requiere ineludiblemente de la propiedad privada de los medios de producción, resulta que especula sobre todo con la necesidad del otro.

Producción de diamantes para el mercado.

Como se ha adelantado, la reproducción permanentemente ampliada del beneficio necesita la plena disponibilidad permanente de los recursos productivos, y, por tanto, de la libertad e igualdad formales para la generación de competencia, sin las cuales no es posible aquélla. Es la competencia permanente la que genera, en este sistema, los incentivos necesarios para el aumento constante de la productividad que permita la captación de la ganancia o el beneficio. El capitalismo, pues, no solo se fundamenta en el egoísmo personal –al que requiere como motor-, sino que, paradójicamente, se basa en la creación constante de falta, en la carencia (ya sea objetiva o subjetiva), posible por el sistema de competencia, para un incremento permanente del consumo. Así pues, se produce el resultado de que a pesar de la superabundancia de medios de producción (como nunca antes en la historia), al encontrarse éstos acumulados en pocas manos, se produce permanentemente escasez relativa, tanto de trabajo como de mercancías. 

Producción de necesidades subjetivas.

Por otra parte, la reproducción ampliada del capital, mantenida por el sistema de competencia permanente, hace que el imperialismo sea un fenómeno consustancial al capitalismo, tanto para el logro de abundante mano de obra barata, para la conquista de mercados que den salida al aumento constante en la producción de mercancías como para garantizarse el suministro barato de materias primas. Todo ello trae consigo el requerimiento de la ruptura de identidades personales y colectivas allí donde se implanta (y, por lo tanto, la imposición de visiones fragmentadas, parciales del mundo, en contraposición a las visiones culturales, de carácter holístico y dotadoras de sentidos ricos y envolventes).

El capitalismo encuentra, además, en el sistema político de la democracia burguesa o formal su marco ideal para su óptimo desenvolvimiento y autolegitimación. En ella el individuo se encuentra crecientemente aislado subjetivamente, en permanente competencia con los otros, y en este contexto se agostan los proyectos colectivos, subsumidos en un fin global y omnipresente en torno al cual se tejen las llamadas “reglas del juego” o sistema del “consenso”: la “eficiencia” y el crecimiento económico.

El País, Forges (10-2-15)
 Por otra parte, la desigualdad de intereses en el sistema de trabajo social conduce a la especialización, no solo en el trabajo, sino en nuestras posiciones relativas en la sociedad. Se crean, así “mundos diferentes”; es decir, se potencia la fragmentación de la experiencia –que se hallan divorciadas e inconexas unas de otras, haciéndose imposible el entendimiento, aunque sí el “pacto” o el contrato-, impidiéndose, pues, una experiencia compartida y global.

Con todo ello se escamotean los auténticos patrones de realización económica para que el trabajo social sea uno y no existan contradicciones o antagonismos entre partes. ¿Cuáles son tales patrones? A nuestro modo de ver los siguientes:

-La afirmación óptima de la fuerza de trabajo y la realización vocacional del ser humano. Únicamente con ello se permite el afloramiento de las verdaderas diferencias entre las personas (singularidades personales, no elitismos ni falsas identidades “personales” que son, en realidad, fenómenos de masas).
-Afirmación óptima de la vida natural, permitiendo su autorregeneración.

El capitalismo, como todo sistema social, posee una determinada forma dominante de autoidentificación humana, es decir, una forma de concebir o entender al ser humano. Ello explica el maridaje perfecto que se ha producido entre el capitalismo y el sistema de pensamiento postmoderno, forma ideológica del capitalismo desarrollado y decadente. Así, se impone la idea de un ser humano aislado, con proyectos siempre concretos, localizado, incapaz de visiones holísticas o globales que integren armoniosamente las partes que las constituyen. De esta forma, las visiones parciales de la realidad se convierten en absolutas, hasta el punto de producirse el totalitarismo de la parte sobre el todo.

El sistema implica, pues, la competencia permanente entre las partes (naturaleza contrapuesta a sociedad, capital contra capital, campo versus ciudad, trabajador@s contra trabajador@s, etcétera). Todo esto lleva en última instancia a la destrucción de la vida, que supone que la afirmación de cada parte implica la afirmación de las demás (sistemas ecológicos, cuerpo humano, trabajo cooperativo…).

sábado, 5 de enero de 2013

CICLO DE DEBATE: ANÁLISIS DEL CAPITALISMO. CONSTRUYENDO ALTERNATIVAS

La actual crisis global capitalista nos sitúa en una encrucijada sin precedentes. Madurar en la reflexión y el análisis del actual modelo y en sus posibles alternativas nos parece de enorme importancia. Está en todas nuestras manos. ¡Contamos contigo! ¡Te esperamos! 
Organiza: 15M Bulevar Córdoba.
 
 OBJETIVOS:

-Conocer y analizar los elementos que componen el sistema capitalista.
-Reflexionar sobre alternativas económicas, políticas, sociales y de vida en general.
-Elaboración de conclusiones acerca del sistema que queremos construir.

CONTENIDOS:

1. Sábado 12 de enero: Capitalismo: ¿Qué se entiende por capitalismo? ¿Existe algún capitalismo bueno? ¿Lo queremos reformar, destruir o sustituir? ¿El capitalismo tiene límites?...
Introduce: Rosa María Almansa Pérez. Profesora de Historia Contemporánea (UNIR).
            Lugar: La Tejedora (C/ Gutierrez de los Ríos, 10. Córdoba). 11:00 a 13:30 h.

2. Sábado 26 de enero: Fundamentos psicosociales del capitalismo. Introduce: Laura Vacas López (activista).
            Lugar: La Tejedora (C/ Gutierrez de los Ríos, 10. Córdoba). 11:00 a 13:30 h.
3. Sábado 9 de febrero: La propiedad: Clases sociales; propiedad de los recursos naturales, sociales y culturales. Introduce: Guillermo Contreras Novoa (Ecologistas en Acción).
           Lugar: rculo Cultural Juan XXIII. (C/ La Palma, 2. Córdoba). 11:00 a 13:30 h.

4. Sábado 23 de febero
: Trabajo y mercado: competencia, consumo, salario... Introduce: Francisco Almansa González (Filósofo. Asociación Aletheia).
          Lugar: La Tejedora (C/ Gutierrez de los Ríos, 10. Córdoba). 11:00 a 13:30 h.

5. Sábado 9 de marzo
: Formas políticas propias del capitalismo. Introduce: Antonio Luna Crespo. Administrador civil del Estado y miembro de CNT.
         Lugar: rculo Cultural Juan XXIII. (C/ La Palma, 2. Córdoba). 11:00 a 13:30 h.
6. Sábado 6 de abril: Alternativas: Trueque, segunda mano, banco del tiempo, economía del bien común, etc; ¿Se encuentran dentro o fuera del capitalismo? Introduce: Juan Escribano Gutiérrez (Profesor Titular de Derecho del Trabajo en la Universidad de Almería).
         Lugar por confirmar.

7. Sábado 20 de abril: Recopilación de las conclusiones.
        Lugar por confirmar.
 Para el tratamiento de estos temas recomendamos: El cambio necesario de paradigma y la valoración del Ser.

lunes, 31 de diciembre de 2012

EL CASTIGO COMO SÍNTOMA DE DEBILIDAD

Gustave Doré. Ilustración al Paraíso Perdido de John Milton.


«Cuando crecen el poder y la autoconsciencia de una comunidad se dulcifica siempre el Derecho penal; todo debilitamiento y peligro de cierta gravedad que afecte a la comunidad vuelve a sacar a la luz formas más duras de ese Derecho. El "acreedor" siempre se ha ido haciendo más humano en la medida en que se haya ido haciendo más rico; en último término la medida de su riqueza es cuánto perjuicio puede soportar sin sufrir por ello. No sería impensable una consciencia del poder de la sociedad con la que ésta última se pudiese permitir el más noble de los lujos que existen para ella: dejar impune a quien la dañe. "¿Qué se me da a mí realmente de mis parásitos?", podría decir, "¡que vivan y prosperen: tengo la fuerza para aguantar eso y mucho más!"... La justicia, que empezó con aquello de que "Todo es pagable, por todo se tiene que pagar", termina haciendo la vista gorda y dejando irse al insolvente: termina como todas las cosas buenas de este mundo, autosuperándose. Esta autosuperación de la justicia ya se sabe con qué bello nombre se llama a sí misma: gracia; sigue siendo, como es fácil comprender, el privilegio del más poderoso, mejor aún, su más allá del Derecho».

Friedrich Nietzsche, Genealogía de la moral, Madrid, Edaf, 1985, pp. 322-3).

viernes, 21 de diciembre de 2012

EL DESPRECIO POR EL PENSAMIENTO LLEVA AL HOMBRE MASA.


Rafael Sanzio, La Escuela de Atenas (1510-12)


«Los más grandes acontecimientos y los más grandes pensamientos -pero los más grandes pensamientos son nuestros más grandes acontecimientos- son los que más tarde se comprenden; los contemporáneos de estos acontecimientos no los viven, pasan de lado. Sucede aquí lo mismo que en el dominio de las estrellas. La luz de la estrella más lejana es la que más tarda en llegar a los hombres; y en tanto que esta luz no haya llegado hasta él, el hombre niega que haya allí un estrella." ¿Cuántos siglos hacen falta para que un espíritu sea comprendido?" He ahí también un criterio que puede servir para establecer una jerarquía y una etiqueta necesarias tanto a los espíritus como a las estrellas».

(Friedrich Nietzsche, Más allá del bien y del mal, 285, Madrid, Edaf, 1985, p. 230).



domingo, 16 de diciembre de 2012

ALAN WATTS: UNA APELACIÓN A LA VOCACIÓN

En el siguiente vídeo (de solo 3 minutos), el filósofo y orientalista Alan Watts nos hace una apelación para dejarnos guiar (y por tanto reivindicar) por nuestra vocación, que es lo mismo que decir por una vida plena y libre. ¿Cómo es posible que se hable de sociedades libres si, como es posible leer en algunos de los comentarios al vídeo, la realización de lo que somos, que consiste en dar lo mejor de nosotros mismos mediante un trabajo vocacional, es considerado una quimera?




Subido por Rosa Mª Almansa Pérez
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