sábado, 14 de abril de 2018

LA PLANIFICACIÓN COMO ECONOMÍA PROPIA DEL TRABAJO

El pasado 1 de marzo, dentro del ciclo de debates "Una mirada hacia la izquierda", organizado por Izquierda Unida Córdoba (Distrito Centro) y Aletheia, tuvo lugar el primero de estos encuentros con el título "Si el mercado es la economía del capital, ¿es la planificación la economía propia del trabajo?":



A continuación compartimos la introducción al debate a cargo de Francisco Almansa, filósofo y presidente de la Asociación Aletheia:


 

https://youtu.be/kynFEQJwMoY

miércoles, 7 de marzo de 2018

COMUNICADO DEL FRENTE ANTIIMPEERIALISTA INTERNACIONALISTA CON MOTIVO DEL DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA

Compartimos el comunicado que el Frente Antiimperialista Internacionalista
-al cual pertenece esta asociación- ha difundido con motivo del día de la mujer trabajadora.



COMUNICADO DEL FRENTE ANTIIMPERIALISTA INTERNACIONALISTA CON MOTIVO DEL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER TRABAJADORA 


 
¡Despertemos, despertemos humanidad, ya no hay tiempo! Nuestras conciencias serán sacudidas por el hecho de estar solo contemplando la autodestrucción basada en la depredación capitalista, racista y patriarcal!
Berta Cáceres

He abogado y todavía abogo a favor de cambios revolucionarios en la estructura y los principios que gobiernan los Estados Unidos. Defiendo la autodeterminación de mi pueblo y de todos los pueblos oprimidos dentro de los Estados Unidos. Abogo por el final de la explotación capitalista, la abolición de las políticas racistas, la erradicación del sexismo y la eliminación de la represión política. Si esto es un crimen, soy totalmente culpable”
Assata Shakur


Con ocasión del Día de la Mujer Trabajadora, queremos hacer una reivindicación internacionalista y antiimperialista del feminismo. Es imposible hacer frente a la explotación capitalista y al sometimiento despótico de los pueblos del mundo, sin contar con una teoría y una práctica feministas. Sin las mujeres, el componente patriarcal de la explotación y la dominación imperial pasarían desapercibidos, y una omisión como esa tendría resultados desastrosos para la lucha. La idea de que "la revolución será feminista o no será" no es una mera consigna, sino una advertencia muy seria. Pero junto a esto es necesario afirmar que "el feminismo, será revolucionario o no será", pues no es posible plantear en abstracto la liberación de las mujeres sin enfrentar al mismo tiempo una lucha feroz contra la explotación capitalista y la dominación imperial, sin luchar hombro con hombro junto con los hombres por construir una sociedad donde la dignidad humana expulse para siempre la alienación mercantilista.
La revolución tiene que ser feminista no solo porque las mujeres constituyen la mitad de las clases trabajadoras, sino además porque muchos de los aportes del feminismo permiten comprender en qué consiste la revolución contra el capital. El feminismo muestra con claridad cómo se hacen invisibles las relaciones de poder, cómo naturalizamos las injusticias, cómo nuestro sistema económico une indisolublemente prosperidad y violencia. Por eso el feminismo de clase es una amenaza para el orden vigente, y por eso hay intentos desesperados y peligrosos, de desactivar su potencia política, de integrar el feminismo en abstracto en la ideología dominante, despojándolo de su radicalidad y frustrando en la práctica sus objetivos.
Frente al imprescindible enfoque global para entender el imperialismo, la ofensiva ideológica del capital se afana en parcializar la realidad y colocar en primer plano de la escena alguna de sus consecuencias escindida de sus causas. En esta tarea central de la lucha ideológica, el feminismo burgués – en este caso en su versión específicamente imperialista – es un actor privilegiado.
Su complicidad ha facilitado la ocultación de que en los países atacados militarmente por EE.UU y la UE, Afganistán, Iraq y Libia, la situación de las mujeres con los gobiernos depuestos era incomparablemente mejor desde todos los puntos de vista. Algo parecido tenían preparado para Siria, país en el que los planes del imperialismo han sido derrotados.
Los Estados destruidos por “occidente” eran explícitamente laicos y poseían legislaciones protectoras de los derechos de las mujeres que se reflejaban en indicadores de desarrollo social claramente mejores que los de los socios regionales de las potencias atacantes (Kuwait, Arabia Saudí, Qatar, ..etc). A pesar de ello, el “empoderamiento de las mujeres” aparece como uno de los ejes centrales de la reconfiguración de la región pretendida por la triada EE.UU., UE e Israel y que denominan: “El Gran Oriente Medio”1. Buena parte de las ONG,s de Cooperación, que centran sus actividades en la “línea de género”, utilizan los fondos que reciben de los gobiernos para arropar ideológicamente las guerras imperiales con el discurso de la guerra humanitaria y de los derechos, sobre todo, de las mujeres. Muchas de ellas contribuyeron a la difusión de la mentira construida de que la invasión de Afghanistán tenía algo que ver con el burka o de que la guerra declarada por el imperialismo euroestadounidense y sionista contra los pueblos de África y Oriente Medio tenga como objetivo acabar con la opresión de las mujeres en sus países respectivos.
Todo ello, a pesar de que los aliados sobre el terreno de “la coalición internacional” en todas sus versiones: Daesh, Al Qaeda, Al Nusra,… etc, exhiben en la teoría y en la práctica la más brutal regresión civilizatoria, especialmente en lo que a emancipación de las mujeres se refiere.
En todo este largo y desolador proceso de destrucción que el imperialismo ha llevado a cabo – y que se ha abatido con especial ensañamiento sobre las mujeres – ninguna voz procedente del feminismo se ha alzado.
Cerca de un millón de mujeres muere anualmente durante el embarazo, aborto, parto y puerperio, el 99,5% en países “en desarrollo” y por causas perfectamente prevenibles, ligadas indisolublemente a la pobreza. Nada se dice sobre ello, mientras arrecian en las “democracias occidentales” campañas protagonizadas por organizaciones feministas contra el uso del velo. La luchadora comunista Ángela Davis, autora del antológico libro “Mujeres, raza y clase” se preguntaba: “¿Cómo es posible que habiéndose gestado el feminismo americano, como movimiento y teoría política, en el seno de las luchas abolicionistas y obreras de finales del siglo XIX, la voz y las reivindicaciones de las mujeres negras hayan sido sistemáticamente invisibilizadas por el feminismo blanco liberal?”2.
El escándalo es de tal magnitud que asociaciones de mujeres árabes y africanas levantan cada vez más la voz contra: “esas salvadoras blancas, de clase media... que defienden el derecho al aborto, pero no denuncian la esterilización involuntaria de mujeres del tercer Mundo” .. (….) Así mismo, denuncian que la campaña occidental contra la ablación del clítoris crea la impresión de que ésta constituye el eje de la opresión de la mujer musulmana y de hecho distrae la atención de los verdaderos problemas de la desigualdad de las mujeres que no han hecho sino aumentar desde que sus países estrecharon vínculos con EE.UU. e Israel3.
La solidaridad internacionalista exige considerar como nuestras todas las luchas emancipatorias, y principalmente la de las mujeres como grupo especialmente oprimido. Ese internacionalismo de combate requiere también la denuncia de la ofensiva ideológica de las clases dominantes, que utiliza el feminismo burgués como instrumento, con el objetivo de extender la desorientación de la conciencia, especialmente entre las mujeres, y bloquear la resistencia de los pueblos.
Los estados euro-estadounidenses, asesinos de todos los proyectos emancipatorios de los pueblos - necesariamente anti-imperialistas – de Rosa Luxemburg, de Patrice Lumumba, del Che Guevara, de Salvador Allende, de Tomás Sankara, de Amilcar Cabral, de Berta Cáceres y de tantas mujeres anónimas, son los responsables del saqueo, la muerte, el sufrimiento y la opresión que sufren las poblaciones, y especialmente las mujeres.
La denuncia de los crímenes del imperialismo – que ejecutan nuestros gobiernos con nuestros recursos y en nuestro nombre - y de sus armas ideológicas de confusión y de división es nuestro primer deber.
En este día, por tanto, queremos en primer lugar recordar que, de entre todas las víctimas del capitalismo y la barbarie imperialista, las mujeres lo son de forma agravada simplemente por el hecho de serlo. Pero además, por otra parte, queremos reivindicar y hacer visible el esfuerzo tantas veces ignorado de las mujeres que resisten. Aquellas que mantienen viva la esperanza cuando todos ya se han rendido porque para ellas la vida siempre ha sido sinónimo de lucha. A las mujeres guerrilleras que combaten codo a codo con sus compañeros. A las madres que enseñan a sus hijos e hijas que ante el invasor no se pone la otra mejilla. A las mujeres que sostienen los lazos comunitarios cuando la bota del imperio trata de hacerlos añicos. A las que no se dejan callar o ningunear, y que siempre piensan por sí mismas. A las que si caen se levantan y además ponen en pie de nuevo a quienes las rodean. A las que tienen un nombre, pero lo olvidamos (Louise Michel, Rosa Luxemburg, Pasionaria, Nadezhda Krupskaya, Federica Montseny, Lakshmi Sehgal, Celia Sánchez, Assata Shakur, Leila Khaled, y tantas otras). A las que de golpe dejan de ser anónimas porque sus casos se vuelven simbólicos, como Ahed Tamimi. Y especialmente a todas aquellas cuyos nombres jamás conoceremos pero sin cuya lucha jamás alcanzaremos la victoria.
¡No pasarán!
Frente Antiimperialista Internacionalista, 6 de Marzo de 2018.




martes, 27 de febrero de 2018

UNA MIRADA HACIA LA IZQUIERDA: CICLO DE DEBATES

Comenzamos este jueves día 1 de marzo el ciclo de debate "Una mirada hacia la izquierda":




 Y un adelanto del ciclo completo, del cual iremos informando de las fechas:


¡Estáis todos invitados!



jueves, 15 de febrero de 2018

SÓLO EL PENSAMIENTO UTÓPICO CAMBIA LA REALIDAD




El verdadero pensamiento tiene fundamentalmente un fin: ser anticipador. Esto es precisamente lo que distingue al ser humano de las demás formas vivas, pues éstas viven «de forma pragmática». El pensamiento utópico pretende que el futuro sea el Futuro que nos es propio, y no aquél que se nos impone. La rutina del pragmatismo jamás entenderá esto.
Este texto de Lenin perteneciente a su obra ¿Que hacer? pone bien de relieve cómo este gran político revolucionario, que tenía un agudo sentido de la realidad, sin embargo, reconoce el valor del «sueño» como anhelo de un mundo más humano.



«"¡Hay que soñar¡". Acabo de escribir estas palabras y el pánico me invade. Me imagino que me encuentro en una "conferencia de unificación" y que, frente a mí, se encuentran los redactores y colaboradores del Rabócheie Dielo. Y el camarada Martilov se levanta y se dirige a mí amenazadoramente: "Permítame usted que le pregunte: ¿tiene una redacción autónoma el derecho a soñar, sin preguntar antes al comité del partido?" Y después se levanta el camarada Krichevski y prosigue (profundizando filosóficamente al camarada Martinov, que ya hacía mucho que había profundizado al camarada Plejánov) en tono aún más amenazador: "Continúo. Pregunto si un marxista tiene el derecho a soñar, a no ser que olvide que, después de Marx, la humanidad sólo puede plantearse cometidos que están en su mano resolver, y que la táctica es un proceso del crecimiento de los cometidos, los cuales crecen junto con el partido".

Solo el imaginarse estas amenazadoras preguntas hace que me recorra un escalofrío, y mi único pensamiento es el de dónde podría esconderme. Trataré de esconderme detrás de Pisarev.

"No todas las escisiones son iguales las unas a las otras", escribió Pisarev sobre la escisión entre sueño y realidad. "Mis sueños pueden traspasar el curso natural de los acontecimientos, o pueden descaminarse, es decir, lanzarse por caminos que el curso natural de los acontecimientos no puede nunca recorrer. En el primero de los casos, la ensoñación es completamente inofensiva; puede incluso impulsar y robustecer la fuerza activa del trabajador (...) Estos sueños no tienen nada en sí que aminore o paralice la fuerza creadora. Muy al contrario. Si el hombre no poseyera ninguna capacidad para soñar así, no podría tampoco traspasar aquí y allí su propio horizonte y percibir en su fantasía como unitaria y terminada la obra que empieza justamente a surgir entre sus manos; me sería imposible imaginarme en absoluto qué motivos podrían llevar al hombre a echar sobre sus hombros y conducir a término amplios y agotadores trabajos en el terreno del arte, de la ciencia y de la vida práctica (...) La escisión entre sueño y realidad no es perjudicial, siempre que el que sueñe crea seriamente en su sueño, siempre que observe atentamente la vida, siempre que compare sus observaciones con sus quimeras y siempre que labore concienzudamente en la realización de lo soñado. Si se da un punto cualquiera de contacto entre el sueño y  la vida, puede decirse que todo está en orden".

Los sueños de esta especie son, desgraciadamente, muy escasos en nuestro movimiento. Y la culpa la tienen principalmente aquellos que se vanaglorian de lo sobrios que son, de lo "cercanos" que se hallan a lo "concreto": es decir, los representantes de la crítica legal y los representantes de una política no legal de llevar la cola a los demás.»

V. I. Lenin, ¿Qué hacer?, Akal, Madrid, 1975, pp. 169-170.

Citado por: Ernst Bloch, El Principio Esperanza (1), Madrid, Trota, 2007, pp. 33-34.






jueves, 2 de noviembre de 2017

LA CRISIS CATALANA COMO REFLEJO DE LA CRISIS DEL SISTEMA POLÍTICO OCCIDENTAL

Izquierda Unida Córdoba, distrito Centro, y la asociación Aletheia, organizan:

El próximo día 10 de noviembre, viernes, a las 19:00 en el centro cívico Lepanto (avda. del Marrubial, s/n, junto a Biblioteca Central).

jueves, 12 de octubre de 2017

LA ALIENACIÓN Y SU SUPERACIÓN HISTÓRICA POR EL "SER HUMANO TOTAL"

Henry Lefebvre (1901-1991)
 «La vida de la comunidad humana está fragmentada. La actividad creadora se convierte en medio para el individuo, que se separa así de la comunidad. En particular la comunidad no es más que un medio para los individuos que detentan los medios de producción.
La alienación se extiende así a toda la vida. El individuo no puede librarse de ella. Cuando trata de liberarse se aísla en sí mismo, lo que es precisamente una forma aguda de alienación. La esencia humana resulta de la totalidad del proceso social. El individuo no puede lograrla más que en una relación coherente y lúcida con la comunidad; no debe separarse de ni perderse en ella. Sin embargo en nuestra sociedad, en la cual las relaciones aparecen como invertidas, el individuo puede creer que se realiza aislándose. Él está entonces aún más profundamente "privado", separado de su base, de su raíz social. Él no se aprehende más que como abstracción teórica (el alma, la vida interior, el ideal) o como ser biológico (el cuerpo, la libido sexual). Sostiene y reproduce en él, agravada, la disociación de la comunidad. La contradicción es multiforme en él: entre la inconsciencia y la consciencia, entre la naturaleza y lo humano, entre lo social y el individuo, entre el instinto y la lucidez, entre el contenido y la forma, entre la práctica y la teoría. (...)

El fin de la alienación humana será "la vuelta del hombre a sí mismo", es decir, la unidad de todos los elementos de lo humano. Este "naturalismo acabado" coincide con el humanismo. Creará al hombre humano conservando toda la riqueza del desarrollo. "Es el verdadero don de la querella entre la existencia y la esencia, entre la objetivación y la afirmación de sí, entre la libertad y la necesidad, entre el individuo y la especie. Resuelve el misterio de la historia, y sabe que lo resuelve" (Marx-Engels, Archiv., III).

Esta organización de la comunidad humana no terminará la historia, sino más bien la "prehistoria" del hombre, su "historia natural", mal separada de la animalidad. Inaugurará el período verdaderamente humano, en el cual el hombre dominando al destino intentará por fin resolver los problemas humanos: los problemas de la felicidad, del conocimiento, del amor y de la muerte

HENRI LEFEBRE, El materialismo dialéctico, Ed. Pléyade, 1974.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...